sábado, 9 de marzo de 2019

Libertad

Solía pensar que la libertad era la ausencia de apegos. Ahora sé que obligarse a vivir sin ellos es otra forma de esclavitud, es existir bajo el yugo de la voluntad férrea que esconde su corazón, asustada del miedo mismo al apego.

La libertad está en la ausencia del miedo, está en la aceptación de la vida y sus consecuencias, en el deseo de vivirla aún experimentando su crueldad.

La verdadera libertad está en la más simple y absoluta admisión de nuestros propios destinitos fatales.

viernes, 8 de marzo de 2019

Así se debe sentir estar muerto

La muerte es una fiesta llena de desconocidos que parecen familiares, en un lugar amado que se ha tornado distante.

domingo, 3 de marzo de 2019

sábado, 2 de marzo de 2019

De la lluvia, los gusanos

Hoy vi los delgados gusanos
saliendo de la tierra después de la lluvia,
atrapados en los charcos
sobre el pavimento, en agonía.

Esperando el aplastamiento, 
la muerte producida por zapatos sucios,
por sandalias finas.
Por los ignorantes transeúntes.

Nadie los ve,
nadie contempla sus pequeños cuerpos,
sus ojos ciegos,
sus movimientos desesperados.

Los pisotones terminan siendo inocentes,
la mera consecuencia de vivir en tierra de gigantes.

Captaron mi atención porque somos iguales,
porque soy ellos,
retorciéndome en los charcos equivocados,
esperando la muerte sin intención.

Arrastrándome fuera de las zonas que me son naturales,
sintiéndome atrapada en entornos que no son para mi.
Cercana a los territorios ideales,
sin la suficiente fuerza para llegar a ellos.

He de dejar de ser gusano en pavimento,
he de horadar la tierra fértil y no el suelo frío.
He de acudir a lo natural en mi,
sin convertirme en la víctima del progreso.


miércoles, 20 de febrero de 2019

A la ciudad



Veo como la ciudad va encendiéndose,
como las teas de la modernidad arden
en el aire viciado,
en el ambiente contaminado y hostil.

Verla  a lo lejos, tan gigantesca,
tan mortalmente atrayente,
con un atractivo tan efimero y engañoso.

La ciudad me oprime,
me llama y me seduce
para introducirme en su viente.

El vientre árido y estéril de Bogotá,
el útero que nos ha parido a todos,
la madre que nos ha negado,
que nos ha permitido jugar en charcos de sangre.

La ciudad que a veces me permite saltar a su regazo,
que con sus caricias me enamora,
que con palabras tiernas me obliga a habitarla.

Bogotá es un monstruo voraz,
de maravillosa belleza y carácter irascible.
Es la madre de demasiados hijos,
todos ávidos de devorar su seno.

La ciudad ha dejado de proveer leche,
ahora provee gasolina y alcohol adulterado.
Ha dejado de oler como un hogar cálido
y ha empezado a expedir el hedor de la desesperación.

Me ha hecho su hija perfecta,
desagradecida y desleal,
me ha alimentado para después ser repudiada.
Y yo he convertido todo mi amor
en deseo de huir.

14/02/2019

martes, 19 de febrero de 2019

Enfermedad y cura



Estoy enferma de tantas formas diferentes.

Estoy enferma de ego herido, de orgullo machacado, estoy herida no por ser incapaz, sino por la cruel aceptación de mis propios errores.

Estoy enferma de ilusión, de delirios de unicidad, de frustración por ver mi propia irrelevancia.

Mi cuerpo está enfermo de artificialidad, mi naturaleza casi totalmente reprimida intenta volver a existir, volver a ser, volver a convertirme en lo que siempre he debido ser.

Mi alma está enferma de confusión, está enferma de terror por decidir y ha optado por dejarse llevar por la corriente, a la deriva.

Mi espíritu está enfermo de agotamiento, está cansado de debatirse entre dos naturalezas contrarias y ha decidido permitirles hacerse pedazos en el fragor de su lucha.

La vida dentro de mi está enferma, pues ni siquiera entiende la razón de su existencia ni de su continuidad.

Cada una de mis partes está enferma, perdida, cargando la enfermedad dentro del mundo.

Yo estoy enferma de prejuicio, de las huellas de los dedos largos y maliciosos de la sociedad.

Estoy enferma de los deseos corruptos que desconozco, de la ausencia de quereres reales, totalmente autónomos.

Mi cuerpo está enfermo de tantos amantes, está sucio con las caricias de todos aquellos a los que use o por los que fui usada.

He convertido mi cuerpo en una enfermedad ambulante, en una fabrica inagotable de ponzoña.

Mi cuerpo soy yo, y yo soy mi cuerpo, no más separaciones.

16/02/2019

domingo, 17 de febrero de 2019

Madurez

La madurez es la tranquilidad en momentos como estos, es la capacidad de soltarse, de dejar ir sin arrepentimientos ni reproches.

Es la valentía para vernos tal como somos, para desnudarnos y ver el reflejo sin miedos.

Es aceptar que fallamos, que podemos no ser suficientes, que somos débiles y necesitamos de otros, pero también es pararse firmemente ante los monstruos, es esgrimir los propios principios con coraje.

Madurar es sonreírle a la espalda de esos amantes que se alejan, es desearles bienestar y amor, es mirar sin envidias, abrazar sin segundas intenciones, desear el éxito de otros con el corazón.

La madurez es aceptarse con un sinfín de defectos y amarse así, es reprenderse sin hacer uso de una crueldad excesiva, felicitarse sin condescendencia.

Madurar es emprender  el camino sin extender abusivamente nuestra estadía, es marcharnos con palabras de agradecimiento y sin mirar atrás.

Implica cerrar las puertas firmemente, sin que existan aberturas pero tampoco bloqueos.

Quiero convencerme de que la madurez es la aceptación del pasado, de que es esta paz que siento al esquivar la bala una vez más.



¿Quién lo iba a pensar? Que la demostración de mi madurez fueras tú.



A ti... Espero que por última vez.



16/02/2019

lunes, 11 de febrero de 2019

A: La esperanza

Quiero fecundar mi vientre emplumado,
no con amores ni con canciones,
no con abrazos o amistades,
lo fecundaré de naturaleza y campo.

Quiero dejar todos mis cariños atrás,
todos los delirios que alguna vez fueron amores,
todas esas ilusiones que por siempre fueron
el engaño de la mente ególatra.

Pues nunca, a nadie,
he querido tanto como me quiero a mi misma.
Pues nunca, con nadie,
he disfrutado de la vida como lo hago en soledad.

Los enamoramientos, los demás,
son solo una excusa, 
una perversión de mi propia necesidad,
una búsqueda, una pequeña esperanza.

De sufrir, sufrir hasta no poder mas,
sufrir hasta escupir en una vorágine de letras,
toda la amargura, toda la frustración,
todas las huellas de la soledad.

Escupir los tenues fragores de las noches inolvidables,
las sucias caricias del sexo con amor,
el aguasangre de las heridas consentidas.
Escupirlo todo, que me purifique el dolor.

Que el sufrimiento me haga casta,
que sea incapaz del egoísmo, 
que me convierta en la utilitarista abnegada.

Que alguien, quien sea, quien quiera,
me obligue a pagar mis deudas,
pues no puedo con esta carga,
no puedo con tanta violencia en mi consciencia,
no puedo con tanto dolor ajeno, 
con tantos ojos empañados,
con tantas preguntas insatisfechas.

Que llegue el bendito karma y me destroce,
que me abandonen sangrando,
pues la sangre y el dolor lavaran mi espíritu,
Y al fin podré de nuevo, con miedo y reserva,
Amar.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Divinidad


A veces olvido que soy mi mejor amante,
y me amo mas de lo que he amado
a cualquier hombre que ha pasado por mi cuerpo.

Puedo serme honesta sin miedos,
abrazarme sin miedo,
guiarme sin pena,
declararme todo mi amor sin vergüenza,
admirarme desnuda sin prejuicios.

Soy mi mas grande adoradora.